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INFORMACIÓN IMPORTANTE

El monasterio retoma las actividades presenciales en el museo con un aforo del 100%. ¡Consultad la página web para estar al día! https://monestirpedralbes.barcelona/es/actividades

 

Podéis seguir visitando el monasterio y las exposiciones a través del siguiente enlace: https://entrades.eicub.net:8443/muslinkIII/venda/index.jsp?nom_cache=PEDRALBES&property=PEDRALBES&lang=2&codiActiv=100

 

 

Recordad que, durante la visita, por motivos de conservación, la capilla de San Miguel tiene un aforo de solo 5 personas y la puerta de la capilla debe permanecer siempre cerrada. Permanecen cerradas aún la Sala Capitular y la parte immersiva de la exposición Tras los muros del monasterio . Gracias por vuestra comprensión.

 

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Títol

La recuperación del huerto medieval

Created date

10/08/2021

Introducció

El proyecto de recuperación del huerto medieval combina los datos bioarqueológicos con la documentación del cenobio

En este plano conservado en el archivo que representa el monasterio en los siglos XVII y XVIII, destaca, dentro la distribución de los diferentes espacios del cenobio, la presencia de dos grandes campos destinados al cultivo, los llamados hort petit y hort gran, ubicados en la terraza inferior del monasterio, junto a las procuras. En las las procuras se guardaba la cosecha de los huertos, el grano y otros productos y herramientas del campo y es desde donde se accedía a los huertos que abastecían el monasterio con los productos agrícolas. Si bien con los años cayeron en desuso, en el año 2018 se inició un ambicioso proyecto de recuperación del espacio del hort petit con un estudio histórico-documental sobre huertos medievales a partir de fuentes históricas y con la colaboración del Departamento de Historia Moderna de la Universidat Autònoma de Barcelona y el Jardí Botànic de Barcelona. Para contrastar este estudio se tenía que hacer una intervención arqueológica y ver los usos que el espacio había tenido con el tiempo, pero para poder realizarla era necesario antes pasar los diversos filtros de protección institucional que el cenobio tenía como conjunto patrimonial histórico y arqueológico.

El Real Monasterio de Santa María de Pedralbes había sido declarado monumento histórico nacional por el Gobierno Provisional de la Segunda República el 4 de junio de 1931 y el 13 de mayo del 1933, con el gobierno plenamente instaurado, quedó bajo la Ley del Patrimonio Artístico Nacional. Terminada la dictadura, en el último tercio del siglo XX, como monumento histórico y yacimiento arqueológico, el monasterio fue declarado Bé Cultural d’Interès Nacional (BCIN), una categoría de protección legal de los bienes inmuebles más relevantes del patrimonio cultural catalán, otorgada por la Generalitat, que añadía un nuevo marco de protección al cenobio. Como tal, cualquier intervención que se tuviera que hacer dentro del espacio del monasterio tenía que ir acompañada de una autorización previa del Servicio de Arqueología de la Generalitat, que en colaboración con varios órganos dentro del Instituto de cultura (como el Servicio de Arqueología de la Ciudad) tenían que dar permiso para efectuar la obra.

Así, una vez autorizado el proyecto, durante los años 2019 y 2020 se realizaron tres prospecciones arqueológicas en el espacio del huerto y se empezó un estudio de investigación paleobotánica multidisciplinar liderado por el Departamento de Arqueología de la Universidad de Barcelona. Los resultados de esta investigación deberían permitir, gracias a los materiales obtenidos, reconstruir la organización, los usos, los cultivos y las técnicas agrícolas empleadas históricamente en el monasterio, así como caracterizar la dieta monástica de las clarisas de Pedralbes a través de contrastar las datos bioarqueológicos con la documentación escrita del archivo. ¿Qué han testimoniado, pues, los diferentes sondeos que han permitido extraer los materiales para todo este proyecto?

Más allá de encontrar materiales para su análisis, se pretendía recuperar las antiguas canalizaciones y restos útiles del subsuelo para integrarlas dentro del proyecto de recuperación del huerto respetando el trazado de las antiguas estructuras para recuperar el sistema de aguas tradicional del cenobio. En esta línea se han podido recobrar las antiguas canalizaciones que regaban la huerta en el siglo XIX (aunque posiblemente algunos restos sean del siglo anterior) con un circuito de canales que englobaban todo el perímetro y que constatan diversas modificaciones y adaptaciones durante todo el siglo XIX. Hay precedentes, también, de balsas y caminos muy anteriores que demuestran una explotación muy activa de los recursos que ofrecía San Pere Màrtir, como testifican los diferentes aterrazamientos del terreno y el almacenamiento de todo el excedente agrícola en las procuras. Paralelamente, los restos bioarqueológicos de semillas y polen que han ido apareciendo en los sondeos han sido analizados y contrastados con la documentación existente en el monasterio para que, cuando finalice el proyecto y se pueda visitar, el público tenga la sensación de que el huerto que está visitando es lo más parecido a lo que sería en la edad media, tanto por el sistema de riego como las tierras, las semillas y el tipo de plantas que se cultivaban.

El proyecto de recuperación del huerto medieval, aún en fase de ejecución, forma parte de un proyecto global del Monasterio de Pedralbes en torno a la alimentación y la salud en la edad media iniciado hace varios años con la recreación del jardín medicinal medieval del claustro. Ambos proyectos, permitirán abordar de manera holística el tema de la alimentación, la salud y la vida cotidiana protagonizada por mujeres en la edad media. La recuperación del huerto permitirá recuperar un espacio de vida cotidiana del monasterio que había quedado abandonado poniendo en valor la agricultura tradicional con la plantación de especies autóctonas y la recuperación de variedades de cultivo locales, utilizando técnicas de cultivo de agricultura tradicional y ecológica. Aparte de la recuperación del testimonio histórico, en el diseño del proyecto se ha tenido muy en cuenta el componente pedagógico, dirigido a las escuelas y al público familiar, y la accesibilidad para todo tipo de público. En cuanto a la gestión del huerto, se prevé que sea llevada a cabo por entidades del entorno que trabajen con colectivos con riesgo de exclusión sociales.

Enric M. Puga