
El retablo facticio de la abadesa sor Teresa de Cardona
En el siglo XVI, la imposición de reformas para tornar más estricta la clausura constituyó un fenómeno paralelo a la llegada de nuevas corrientes de espiritualidad de carácter introspectivo y místico, procedentes del norte de Europa. La Devotio Moderna influyó en las prácticas de piedad privada y de contemplación espiritual más íntima, y en Pedralbes coincidió con el surgimiento de un conjunto de retablos facticios para adornar las pequeñas celdas de día, espacios de retiro espiritual de algunas de las monjas. Sor Teresa de Cardona disponía de una de estas celdas, dedicada a la Inmaculada Concepción, en la parte alta del dormitorio. El retablo con la heráldica de sor Teresa debía de formar parte de esta celda. Está constituido por tablas de distinta procedencia, autoría y calidad, entre ellas el tríptico de la Sagrada Familia y la Virgen con el Niño.

Mobiliario femenino de estrado: el escritorio con puertas
Parte de los muebles conservados en el monasterio son propios de las casas acomodadas de la sociedad del momento. Entraron a formar parte de la clausura del convento integrando la dote de las muchachas que querían profesar, y nos muestran la vida y el funcionamiento de un determinado grupo social. Muchas de las monjas de Pedralbes tenían un origen familiar elevado, lo que explica la presencia de muebles de pequeño formato de uso exclusivamente femenino, que en los hogares pudientes se situaban en espacios reservados a las mujeres. Estos espacios eran los estrados, donde las mujeres se reunían para realizar labores, leer, conversar… En el monasterio, los estrados tienen su paralelo en las pequeñas celdas de día, que proliferaron a partir del siglo XVI como espacios íntimos de espiritualidad y reposo.

La litúrgica y la música en el monasterio
A lo largo del siglo XVI, Pedralbes fue escenario de importantes reformas, tanto en el campo arquitectónico como a nivel espiritual. Este período coincidió con la presencia en el monasterio de abadesas vinculadas a la Corona castellana, cuyo objetivo era implantar la reforma de la observancia impulsada por los Reyes Católicos. Se pretendía recuperar las costumbres y ceremonias de los centros monásticos y, en este sentido, María de Aragón (1514-1520) y Teresa de Cardona (1521-1562) dejaron como testimonio dos series de libros de coro que contienen las partes musicales y de los oficios diarios de acuerdo con la ordenación del año litúrgico.

Obras italianas en el monasterio: el relieve de la Epifanía del taller de Andrea della Robbia
Entre los tesoros del monasterio, destaca un relieve de terracota vidriada y dorada que, aunque nos ha llegado con la composición original alterada, no deja de constituir un magnífico ejemplo del arte renacentista italiano, realizado en el taller florentino de Della Robbia a finales del siglo XV. Representa la escena de la Epifanía, a la que, en época indeterminada, se añadieron dos puertas con pinturas a modo de tríptico. No se puede descartar que este relieve llegase a Pedralbes como parte de la dote de la abadesa sor Teresa de Cardona, que había estado prometida con Lorenzo II de Médici.

La silla de reposo
Una tipología de asiento del siglo XVI es la silla de reposo, de brazos, con respaldo y asiento de piel y estructura de nogal. Se trata de una muestra más del mobiliario existente en el monasterio, en este caso una silla plegable, que constituye un ejemplo de los muebles utilizados casi con exclusividad por las clases acomodadas y de los que se han conservado pocos ejemplares.




